El trabajo de la Dirección de talento, no es “rellenar huecos”, sino diseñar el tejido que sostiene a la empresa. Sin embargo, a veces la presión por contratar rápido nos empuja a una especie de ruleta rusa donde el coste de equivocarse no solo es económico, sino emocional: rotación, mal clima y procesos que vuelven a empezar de cero.
Medir con rigor (y no por intuición)
Para que tú puedas defender un proceso ante dirección, necesitas datos, no opiniones. La mayoría de los tests solo tienen una validez del 16%. Esto se debe a que describen al candidato, pero no vinculan esa “forma de ser” con lo que el éxito en el puesto.
Las evaluaciones predictivas, no solo evalúan a la persona, vinculan esos resultados con las necesidades reales del puesto. El Assessment Chally, por ejemplo, toma una base estadística para determinar las competencias clave de cada puesto y evalúa el potencial natural del candidato para desarrollar cada una de ellas,
Esta base científica te da el respaldo que necesitas cuando sabes que las decisiones de contratación, tienen consecuencias.
El compromiso no es negociable
La crisis de compromiso ha hecho que incluir una evaluación de compromiso en el proceso de selección, se esté convirtiendo en un “grito de la moda” en la áreas de talento.
Es recomendable incluir preguntas de comportamiento que evalúen compromiso como:
“Cuéntame sobre una situación en la que un proyecto o meta personal se volvio especialmente difícil o dejó de motivarte. ¿Qué hiciste para mantenerte involucrado y cumplir con lo acordado?”
“Háblame de una experiencia (dentro o fuera del trabajo) en la que te hayas comprometido con un grupo, causa o proyecto a largo plazo.”
También puedes usar Chally Para Compromiso, una prueba, generalmente de screen out (descarte) que nos indica la tendencia natural de la persona a comprometerse con las organizaciones a las que pertenece.
Evaluar lo que realmente importa para el puesto
Los sistemas de selección con un exceso de criterios, dejan fuera candidatos valiosos. Es imprescindible determinar y jerarquizar criterios concretos (vinculados con el éxito en el puesto) que nos permitan saber si el candidato avanza o regresa a nuestra base de datos.
Antes de buscar fuera, mira dentro

En muchas ocasiones, el talento que buscamos está dentro de nuestro equipo. Una buena auditoría de talento permite identificar el potencial de las personas y, dependiendo del momento en que se haga, preparar a las personas para posiciones para las que serían naturalmente buenas, o incluirlas en un proceso de selección para ver si están listas para dar el salto.
Un buen plan de carrera es mucho más rentable que el mejor de los procesos de selección.
Con una sola prueba, Chally nos permite contrastar a una persona contra cualquier posición en la compañía. Esto nos da una visión global del talento que permite tomar decisiones estratégicas en cuanto a formación, sucesión y selección.
Con más de 40 años de rigor y 500,000 personas evaluadas, te ayudamos a seguir construyendo cultura, desde la selección.